domingo, 15 de diciembre de 2013

COLECHO

Acabo de leer una entrevista al pediatra Carlos Gonzalez en la revista Psychologies y me  ha gustado tanto que he decidido compartir en el blog los parrafos que más me han gustado:

- No creo que sea necesario hacer dormir a los niños. Estos se duermen, es una necesidad básica. Lo que defiendo es que cada familia pueda organizarse para dormir como le sea más práctico. Me da pena ver a padres sufriendo, levantándose varias veces cada noche para atender a sus hijos, porque les han dicho que está "prohibido" meter al niño en su cama. Les explico que no está prohibido,  que pueden hacer lo que mejor les funcione.

- Tienen que saber que tienen libertad, que no solo hay una opción posible. Si dejas a tu niño en la cunita en su habitación y te va bien, estupendo. Pero si lo dejas y no se duerme, y llora no un poquito, sino media hora, es que algo no va bien.

- Lo que se necesita para criar a un niño es tiempo  y cariño. Cualquier animal cría a sus hijos, y, hasta cierto punto, depende del instinto. Lo que no puede ser es que estar con tu hijo sea "una perdida de tiempo". A un  hijo no le quieres por ser tu hijo, sino porque pasas mucho tiempo a su lado y te "enamoras" de él. Entonces sabes que hacer sin necesidad de métodos.

- ¿que le dirías a quien acaba de ser padre ó madre?: 
QUE NO TEMA DEMOSTRAR A SU HIJO TODO EL CARIÑO.

Nosotros hemos dormido con nuestro hijo desde que nació, con 3 años pusimos su cama al lado de la nuestra y así seguimos.  
De momento, estamos contentos con la opción, le dí el pecho hasta los 3 años y medio y para mí era tan cómodo que no entendía porque tenía que cambiarlo. 
Ahora que no toma el pecho, sigue siendo muy práctico porque si se destapa ó se mueve ó lo que sea, yo lo noto y lo soluciono al momento sin tener que levantarme.
Pero eso no es todo, con lo rápido que pasa la niñez como me voy a perder ese contacto con mi niño?, la intimidad que no volveré a tener con él, cuando se despierta por la mañana y me acarícia la cara y yo a él y me dice que le gusta mucho que tenga mi mano en su carita. O cuando se cuela entre nosotros dos por la mañana y nos explica sus historias.  Poder mirarlo dormido, ENAMORARME de él y sentir que lo quiero, haga lo que haga.
No puedo, ni quiero cambiarlo, ya llegará el momento, ya lo sabremos, ya nos lo pedirá él, yo que se!!!............... pero mi instinto me dice que ahora, esto es lo correcto para nuestra familia.