miércoles, 27 de noviembre de 2013

ROSQUILLAS





Os podeis imaginar lo riquísimas que están?............, las ha hecho mi madre y hoy hemos tenido el placer de comerlas, el Bruno casi se come el plato entero y el Miquel cerraba los ojos cuando me explicaba lo exquisitas que estaban. Han durado nada en el plato, claro. 
Aquí os paso la receta detallada que me ha dado mi queridísima madre, para que las podais disfrutar vosotros tambien. 

INGREDIENTES:
3 huevos
1 vaso de aceite de oliva
1 cucharada grande de matalauva
1 vaso de leche
1,5 sobres de levadura tipo royal
1 kg. de harina 
medio vaso de azucar
1 sobre de azucar avainillado
medi0 vaso de anis
1 cucharadita rasa de sal
1 ralladura de limon (sin brillo)
zumo de 1 naranja grande

Para la infusión:
1 trozo de cascara de naranja (sin brillo)
1 cucharada grande de azucar
4 clavos de olor
medio vaso de anis
agua

azucar para rebozar y canela en polvo(opcional)


Calentar al mínimo el aceite de oliva con la mataluva y cuando esté dorada, apagar el fuego. Esperar sin que llegue a estar frio y añadir la leche. No quitar las semillas de matalauva.

Tamizar la harina junto con la levadura y hacer un volcán en el marmol de la cocina. Hacer agujero en el centro del volcán y poner los huevos, el aceite con la leche y matalauva, el anis, la sal, la ralladura del limon, el azucar normal y el de vainilla. Amasar con las manos hasta incorporar todos los ingredientes e ir añadiendo el zumo de naranja que admita la masa hasta que casi no se pegue a los dedos, la textura está entre la masa del bizcocho y la masa de pan, si la dejais como masa de pan, las rosquillas quedarán muy secas.
Dejar reposar una media hora.
Hacer la infusión en un cazo pequeño con agua, la cascara de naranja, 1 cucharada grande de azucar, el anis y 4 clavos de olor. Poner al fuego y cuando comience a hervir, apagar y reposar tapado.
Volver a la masa y darle forma a las rosquillas, se pega un poco a los dedos, pero se puede manejar. Freirlas a fuego fuerte en aceite de oliva, pero una vez la sarten llena, bajar el fuego para que se doren por fuera y queden jugosas por dentro. 
Al sacarlas del aceite dejarlas reposar en un plato. Hacerlas todas.
Cuando estén todas fritas, mojarlas una a una en la infusión que estará tibia y volver a reposar en un plato.
Cuando estén todas mojadas, rebozar una a una en azucar que habremos puesto en un plato. Se puede mezclar el azucar con la canela en polvo y le daremos el puntillo afrodisíaco.
Para mí, este postre está exquisito recien hecho y según pasan los días, se van poniendo más duras.

Gracias Mama, con estas rosquillas se comienza a respirar la Navidad.

Os adjunto la foto de las rosquillas que me han quedado hoy en casa, después de hacer esta receta y llevarlas para merendar a la clase de mi  hijo. Han volado, me han salido unas 60ud. y son 24 niños. Puedo asegurar que a los niños les encantan, pero a sus padres tambien.
Pero os anticipo que son laboriosas de hacer, yo he estado toda la mañana con ellas.
Creo que vale la pena dedicar un tiempo a hacerlas para celebrar las Navidades.
Este ha sido nuestro regalo de Navidad para "els meus nens" como dice Bruno de sus compañeros de clase. Me ha emocionado verlos disfrutar con esta merienda tan tradicional.